Profr. Manuel J. Nájera Palavicini
Ante un rival inferior en todo, -estatura, alcance de brazos- Espinosa dio una soberana paliza al ucranianoasiático, Arnold Khegal al que noqueó a los 10 segundos del undécimo round, cuando escuchó sentado en el banquillo el conteo que le recetó el réferi yucateco Miguel Angel Canul.
Realmente el ucraniano se vio impotente ante un rival que lo superaba en todo. Espinosa parecía que estaba en una sesión de sparring ya que daba golpes por toda la humanidad de Khegal, que a duras penas respondía con uno que otro volado que en algunos momentos llegaban a su destino, sin mayor daño.

Khegal terminó el combate con fuerte sangrado por las fosas nasales que no le paró ni un momento y un ojo prácticamente cerrado, que, a juicio de su servidor, era más que suficiente para que su esquina, el médico del ring o el réferi debieran haber parado la pelea por elemental protección de la integridad física del boxeador ucraniano.

En una muy buena pelea y probablemente la mejor de la noche, el invicto Lindolfo Delgado, ganó apretada decisión dividida a Gabriel Gollaz Valenzuela, veredicto que fue protestado por parte del público, ya que fue una pelea de dominio alterno por parte de ambos contendientes, que se dieron con todo, pero, Delgado cae a la lona en el último round y eso impactó en el público para protestar la decisión a favor de Lindolfo Delgado.

A juicio de su servidor, el triunfo debió de haber sido para Valenzuela.
Creo se impone una revancha.
Ante todos los pronósticos el invicto Emiliano Vargas, no pudo sumar un nocaut más a su brillante carrera, en la persona de Jonathan Montrel, que si bien después de una visita a la lona en el mismísimo primer round, Montrel se levantó para vender cara su derrota planteándole un verdadero crucigrama a Vargas, ya que después de esa caída, en la que se esperaba un desenlace final en el round siguiente, el moreno se defendió hasta con las uñas de los pies y se le indigestó a Vargas, que si bien lució durante los diez episodios, no pudo completar su triunfo por la vía del nocaut.

El peso completo Richard Torres Jr. ni se despeinó para someter a Tomás Salek, al que derrotó por KOT a los 2.45, del primer round, después de un potente golpe a la nariz de Salek, que comenzó a sangrar profusamente y al parecer con fractura en el tabique, y previa revisión por el médico del ring se decretó el KOT a favor de Torres que sigue su marcha triunfal en la división máxima, acumulando su triunfo número 14 y conservando su invicto.

Jorge Ascanio se coronó campeón de Norte América de la OMB al ganar por apretada decisión dividida, en una muy buena pelea a Jóse Amaro, que se dieron con todo a lo largo de los diez episodios pactados.

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